Apuntes breves sobre educación, lectura y vida docente.
Hace un mes les compartía los cambios de la Olimpiada del Conocimiento Infantil, la OCI, respecto a lo ocurrido en años anteriores.
En el caso de Nayarit este viernes 24 de abril se aplicaría la primera etapa. Por ello la coordinación estatal de la OCI organizó una reunión virtual dirigida a equipos de supervisión, quienes a su vez invitaron a directores a seguir la transmisión desde una sede. Estuvo presente el Lic. Luis Gerardo Reyes Murillo, jefe del departamento de Evaluación Educativa e Institucional de los SEPEN. Sin embargo, entre quienes participamos en dicha reunión se generaron una serie de dudas, que quizá por el formato, la elevada cantidad de participantes (casi 200 dispositivos conectados, con muchos directores alrededor), más el tiempo, no se pudieron contestar. Pero a ello hay que agregar que pese a que en las orientaciones de la guía para la aplicación en la entidad todo se señala muy puntual, en la reunión se habló de aceptar más flexibilidad (“la guía es sugerencia… los tiempos pueden ajustarse”, se dijo), esto abre la puerta a decisiones situadas en cada escuela, convirtiéndose en un arma de doble filo, porque en apariencia permite resolver, pero con el riesgo que ello implica.
Para quienes quieran entender con un poco más de detalle cómo funciona esta nueva lógica, les comparto las diapositivas que elaboré y que hice llegar a los docentes y directivos de mi zona de adscripción en Nayarit, advirtiendo la posibilidad de ajustes futuros, sobre todo en las dimensiones a evaluar, dado que en la reunión una y otra vez se habló de 5 dimensiones, pero en uno de los formatos en excel que se compartieron aparecen 6 (el perfil de egreso), que en la convocatoria nacional no está en las consideraciones pedagógicas. Incluso fue una de las preguntas del chat de la videollamada que no se alcanzaron a atender.
Una vez señalada la advertencia les dejo las diapositivas:













Dos cosas más, la primera es dejarles la guía para la aplicación en Nayarit, compartida a los equipos de supervisión, así como la convocatoria nacional para que tengan un panorama más completo.
La segunda es concluir recordando que más allá de las dudas que este nuevo formato genera — y que son legítimas — lo importante es entender el cambio de paradigma que estamos viviendo, de una evaluación centrada en respuestas correctas a una centrada en procesos de aprendizaje.
El formato se irá ajustando con la experiencia; así suele ocurrir con todo lo que se implementa por primera vez. Pero esos ajustes solo serán posibles si antes comprendemos el sentido del cambio. Finalmente espero que el acompañamiento que nos brinden las autoridades sea acorde con la exigencia, porque evaluar procesos es más complejo que calificar respuestas, requiere mayor criterio, mejores acuerdos entre docentes y, sobre todo, mayor claridad pedagógica…de lo contrario, corremos el riesgo de intentar aplicar nuevas lógicas con viejas prácticas.
¿O qué creen ustedes?
(dudas puntuales el día de la aplicación comunicarse al teléfono 311-211-91-06)